Vendimia en Aragón: a mano o a máquina
En Cariñena, cada año que pasa la vendimia es más rápida y se ha reducido hasta en un mes. La clave está en la reestructuración que ha vivido esta denominación de origen --que ha afectado a 10.000 de las 15.000 hectáreas que la forman-- y a la modernización que han emprendido sus bodegas y cooperativas a nivel de inversión en máquinas recolectoras, que este año han vendimiado el 63% de la superficie --el 37% se ha hecho a mano--. "Es una ventaja porque se necesita menos mano de obra y se vendimia más rápido, lo que permite coger la uva en el momento óptimo y correr menos riesgos", explica José Luis Mainar, presidente de esta DO, que cuenta con unas 35 máquinas.
En la DO Somontano, la vendimia mecanizada tiene un peso de casi el 100%. El contrapunto es la DO Calatayud, donde el 80% de sus 3.000 hectáreas de viñedos se trabajan a mano. "Estamos menos mecanizados porque aquí no tenemos extensiones tan grandes y no se ha reestructurado tanto", argumenta José Félix Lajusticia, presidente de su consejo regulador.
En la DO Campo de Borja se cuenta con una veintena de máquinas. "A pesar de que exigen una inversión de hasta 180.000 euros, según sean arrastradas o propulsadas, son más rentables que pagar 20 pesetas por recoger un kilo de uva", considera su presidente, Gregorio García.

