Las denominaciones de origen del Campo de Borja y Somontano finalizan la vendimia con 28,6 y 19,4 millones de kilos de uva recogidos respectivamente
La Denominación de Origen Campo de Borja finaliza la vendimia con 28,6 millones de kilos de uva recogidos
La campaña se ha caracterizado por ser más tardía que el pasado año, "aunque al término de la recolección las fechas de final de vendimia no han oscilado tanto como se suponía". Respecto a la producción obtenida, que ha superado los 28,6 millones de kilos, lo que ha supuesto un descenso del 5 por ciento respecto a las previsiones de cosecha. La Denominación de Origen explica, en un comunicado, que "ha habido una sensible variación a la baja motivada por la sequía estival y otoñal".
No obstante, la cosecha 2010 ha sido inferior al año anterior en un 5,29 por ciento, aunque con respecto a la media de producción histórica (1980-2010) que se sitúa en 22.587.000 kilos, la cosecha de este año ha sido un 26,74 por ciento mayor que la media histórica.
Sobre las características particulares de la cosecha 2010, destacan que climatológicamente ha sido un año "con muchos días de cierzo, tanto en primavera como en verano". Asimismo, señalan que la sanidad de la uva ha sido "excelente" en todo el periodo vegetativo, debido a la ausencia de lluvias en los meses de verano y especialmente en otoño, climatología que ha contribuido "muy positivamente" al desarrollo de la vendimia.
Durante el verano las temperaturas fueron altas, "pero no excesivamente", recuerda, al indicar que este factor, junto a la sequía, provocó "incertidumbre" sobre el comportamiento del viñedo en la maduración.
Sin embargo, "la respuesta del mismo fue bastante positiva, dado que el otoño ha sido una estación muy templada, lo que ha provocado que enológicamente se alcanzaran los parámetros para elaborar una buena cosecha, con unos indicadores de madurez bastante bien equilibrados".
Así, el volumen de producción de la D.O. Campo de Borja en la añada 2010 ha sido de 28.625.179 kilos de uva. En esta Denominación hay 7.379,42 hectáreas registradas, por lo que el rendimiento medio del viñedo en esta campaña ha sido de 3.879,05 kilos por hectárea.
Maduración "lenta y homogénea"
Los parámetros de maduración y el comportamiento de las uvas en toda la Denominación de Origen ha sido "bueno", como también lo ha sido la evolución de la calidad sanitaria. Desde el envero hasta finales de maduración se han producido varios factores que han contribuido a que se desarrollase todo el proceso de forma "lenta y bastante homogénea".
Entre estos factores, mencionan las "temperaturas relativamente templadas en los meses de agosto, septiembre y octubre, con gran contraste térmico entre temperaturas diurnas y nocturnas, y un otoño también de temperaturas suaves que ha permitido realizar una vendimia larga y completa".
Por todo ello, y por las características de la propia añada, se ha conseguido una maduración alcohólica y fenólica "lenta, pero finalmente completa, destacando un gran equilibrio entre alcohol, acidez, pH y taninos. Esta maduración plena ha producido mostos bien concentrados, con extracto, volumen y gran potencial aromático", subrayan.
La duración total de la vendimia ha sido de 73 días, comprendidos entre el 26 de agosto (chardonnay) y el 6 de noviembre (garnacha y cabernet). Este periodo ha sido el más largo de los registrados hasta la fecha superando el año 2004 (72 días).
Las variedades tintas representan el 95,75, con una producción acumulada de 27.407.887 kilos y las variedades blancas suponen el 4,25 por ciento, con una producción de 1.217.292 kilos.
La vendimia del Somontano se salda con 19,4 millones de kilos
El informe sobre la vendimia 2010 elaborado por el Consejo Regulador de la D.O. Somontano refleja unos resultados definitivos de 19.486.390 kilos que se han vendimiado en 3.659 hectáreas. Esta cantidad de uva supone un aumento del 10% respecto al año 2009 con una producción de 17.629.092 kilos en 3.722 hectáreas. El rendimiento medio ha sido de 5.362 kgs/ha y es superior a la del año pasado, de 4.736 kgs/ha.
En los últimos diez años se aprecia un cambio en el cultivo de variedades tintas porque el predominio de la Cabernet Sauvignon, con 5.652793 kgs es muy inferior al de hace cuatro años con 7.088.862 kgs En cambio, en las variedades blancas se aprecia una clara tendencia hacia el cultivo de la Chardonnay que ha pasado de 1.807.744 kgs (2007) a 2.856.177 kgs (2010). En la cosecha se han recogido los primeros resultados de las nuevas variedades blancas, Riesling y Sauvignon.
En cifras generales, ha sido la cuarta cosecha más importante por volumen durante los diez años después de los registros de 24.672.683 kgs (2004); 23.493.979 kgs (2007) y 19.773.491 kgs. (2003). La D.O. Somontano se ha recuperado del fuerte descenso de 16.413.893 kgs (2008) ha crecido a 17.692.092 kgs (2009) y hasta 19.486.390 kgs (2010). Lejos quedan los registros de dos cosechas bajas, 11.987.200 kgs (2001) y 14.769.072 kgs (2002).
Respecto a la de este año, las abundantes lluvias caídas han permitido que el viñedo llegara en buenas condiciones vegetativas al período estival. En los meses de julio y agosto -con menor cantidad de precipitaciones de los últimos años- el viñedo sufrió un período de sequía que se tradujo en una merma importante, según refleja el informe elaborado por los técnicos de la D.O. Somontano.
Las lluvias de principios de septiembre y las temperaturas suaves del mes permitieron que se recuperara la producción, sobre todo en variedades más tardías y una maduración más lenta que en campañas anteriores. Se aprecia el predominio de variedades tintas con 14.773.611 kgs y dentro de ellas, la hegemonía del Cabernet Sauvignon (29"01%) y Merlot (24"04%) a pesar de que ambas van "a la baja".
Hace cuatro años (2006), la variedad Cabernet ofreció un rendimiento de 7.088.862 kgs y en los tres últimos ha ido en descenso paulatino hasta 5.652.793 kgs (2010). La Merlot está en línea descendente desde 5.353.562 kgs (2006) a 4.684.227 kgs (2010). La producción de Moristel ha descendido de 491.032 (2006) a 247.870 kgs (2010) y el mismo camino lleva Tempranillo, de 3.300.544 kgs (2006) a 2.120.432 kgs (2010).
En cambio, se aprecia un auge espectacular en la variedad Syrah que casi ha doblado desde 735.201 kgs (2006) a 1.347.778 kgs (2010); en menor medida que la apuesta anterior está la variedad Parraleta que ha pasado de 56.252 kgs (2006) a 101.970 kgs (2010) y la Garnacha Tinta, de 332.682 kgs (2007) a 468.094 kgs (2010).
Respecto a las variedades Blancas, en el volumen de 4.712.779 kgs predomina Chardonnay (14"66%) respecto a las seis restantes, con alza desde 1.807.744 kgs (2006) a 2.856.177 kgs (2010). La variedad Gewürztraminer es segunda en orden de importancia con crecimiento desde 589.321 kgs (2006) a 1.051.930 kgs (2010). El aumento más espectacular, aunque proporcional al volumen, se ha dado en la Garnacha Blanca, desde 6.720 kgs (2006) a 128.440 kgs (2010) y en la variedad Alcañón que ha pasado de 2.340 kgs (2006) a 15.692 kgs (2010). Por primera vez, se han recogido 85.140 kgs de variedad Riesling y 70.640 kgs de Sauvignon Blanc, que son nuevas en la cosecha.
Dos variedades europeas aclimatadas
El mapa actual está formado por quince variedades desde la entrada en vigor del Reglamento adaptado a la Ley de la Viña y del Vino que permitió la plantación de dos nuevas, Riesling y Sauvignon Blanc para elaboración de blancos con las habituales, Chardonnay, Gewürztraminer, Macabeo, Garnacha Blanca y Alcañón. Se completa con ocho variedades tintas, Cabernet-Sauvignon, Merlot, Tempranillo, Syrah, Garnacha Tinta, Moristel, Pinot Noir y Parraleta.
La variedad Riesling es originaria de Europa Central y ha dado los vinos blancos más apreciados en la zona francesa de Alsacia, Alemania, Austria y norte de Italia. Es una uva pequeña, amarillenta que en España da lugar a vinos de marcada acidez, secos, afrutados, frescos y florales menos complejos que los europeos.
La Sauvignon Blanc es variedad blanca de fruto pequeño, color dorado de la que se obtienen vinos blancos secos. Se cultiva, principalmente, en Burdeos y en el Loira, se ha aclimatado a países como Argentina, Chile, Uruguay, California, Nueva Zelanda y España. Sus vinos se caracterizan por un color amarilloso verdoso con reflejos dorados.
Mayor esfuerzo
El aumento de la producción de kilos obligará a un esfuerzo superior para la comercialización de los vinos del Somontano, bien posicionados en los mercados de calidad en medio de una competencia muy dura. Hasta ahora, se han recuperado posiciones tras el descenso generalizado de las ventas, detectado en 2009, por primera vez en la historia de la D.O. Somontano. Mariano Beroz, presidente del Consejo, valora la recuperación en torno al 7% con posibilidades de alcanzar el 10% en las ventas al final del ejercicio. Mientras tanto, ya se trabaja en la estrategia de la campaña de promoción en tres mercados potenciales como Estados Unidos, Méjico y Suiza.

