El calor adelanta la vendimia de 2011, que traerá una menor producción de vino que el año pasado
La vendimia de 2011 ha llegado con adelanto. Una primavera templada, un mes julio con temperaturas frescas y un agosto muy caluroso lo han propiciado. Esta campaña se inicia con previsiones de producción algo menores en el territorio nacional y con descensos importantes en regiones productoras como Castilla-La Mancha o La Rioja. Sin embargo, ni el recorte productivo, ni la alta calidad esperada, ni la ausencia de excedentes, ni siquiera, el boom exportador del sector, están permitiendo (de momento) hacer repuntar los precios de la uva. Las expectativas son buenas, pero habrá que esperar.
La vendimia de 2011 ha llegado a España con prontitud y con unas estimaciones de producción que, a priori, se antojan algo inferiores a las cifras arrojadas hace un año, de acuerdo con las primeras impresiones de los productores, que hablan de entre 39 y 40 millones de hectolitros frente a los casi 41 del año 2010. ''Estaremos cerca de los 40 millones, consolidándose una cifra similar en los últimos años'', afirma el técnico de UPA, José Manuel Delgado.
Y todo pese a que el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), en su último avance de superficie y producción, habla de un leve incremento productivo. Eso sí, el Ejecutivo central asegura que se trata de la primera previsión, ''todavía muy preliminar'', y que podrá verse modificada a medida que transcurra la campaña vitivinícola y que ''se vaya actualizando con los datos proporcionados por las distintas comunidades autónomas''. Con todo, el MARM habla de 41,2 millones de hectolitros de vino y mosto, un 0,9 por ciento más que el pasado, cuando se totalizaron.
Respecto a lo que no hay dudas es sobre el liderazgo de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, que representa aproximadamente la mitad de la producción nacional. No obstante, la región va a ver reducida de manera importante sus cifras en esta vendimia. El presidente de la Sectorial de Vino de la organización agraria ASAJA, y también presidente de la entidad en la región, Fernando Villena, habla de un recorte de entre un diez y un quince por ciento en comparación con la temporada pasada.
Detrás de Castilla-La Mancha quedan, en términos productivos, otras regiones como Extremadura, Cataluña, La Rioja, la Comunidad Valenciana, Castilla y León, Andalucía o Aragón, esperándose también, en la mayor parte de éstas, recortes en la cosecha respecto al ejercicio precedente. Las razones del descenso generalizado parecen encontrarse, en opinión de José Manuel Delgado, en ''la incidencia de plagas como el mildiu en algunas zonas productoras, las puntuales condiciones climáticas adversas, como tormentas de pedrisco, o el arranque de viñedos'' tras el proceso de reestructuración impulsado por la Organización Común de Mercado (OCM) del Vino, que se ha saldado con casi 100.000 hectáreas arrancadas en los últimos tres años en toda España.
Temprana y de alta calidad
No obstante, si algo está caracterizando el inicio de la presente vendimia es su prontitud en el tiempo. Es de las más tempranas que se recuerdan (se está adelantando una media de unos quince días respecto a los últimos años) debido a un clima que ha conjugado una primavera templada y húmeda, un mes de julio más fresco de lo habitual y un agosto en el que la fuerte ola de calor que se dio a lo largo y ancho del país hizo el resto. Precisamente este tiempo dará lugar, en opinión de los viticultores, a una cosecha de uva que permitirá producir vino de una ''excelente calidad''.
Dudas sobre el precio
Esta calidad, junto al descenso de la producción y la prácticamente inexistencia de excedentes derivado de un aumento de la comercialización, sobre todo en el exterior (las exportaciones mantienen cifras de récord este año, tras superar los 20 millones de hectolitros, según los últimos datos interanuales ofrecidos por el Observatorio Español de Mercado del Vino, OEMV), debería contribuir a un ejercicio con buenos resultados comerciales en materia de precios.
De hecho, tras varias campañas marcadas por unas cotizaciones en origen calificadas de ''ruinosas'' por los agricultores, las expectativas de rentabilidad son altas y, aunque ligeramente, el precio del vino este año está por encima del marcado en los ejercicios precedentes. No obstante, la campaña se ha iniciado con mucha incertidumbre. ''Si bien será una vendimia bastante normal en España, tendrán lugar algunos problemas derivados del bajo precio de la uva'', predice el responsable sectorial de Vino de COAG y presidente del Comité Consultivo de Vino de la Unión Europea, Alejandro García Gasco, quien a, su vez, alerta del ''escaso consumo per cápita'' en España.
En la misma línea, Fernando Villena, de ASAJA, prevé una vendimia, sobre todo en Castilla-La Mancha, marcada por los bajos precios, inferiores a los costes de producción y a niveles de hace una década. ''No entendemos que, con la situación actual, los precios apenas se vean incrementados respecto a la campaña anterior, situándose incluso en los niveles de los años 1988 y 1989''.
Así, ASAJA centra sus críticas en las cotizaciones designadas por diversas bodegas de Castilla-La Mancha para la presente campaña. En este sentido, asegura que las cifras, anunciadas en agosto, van desde los 0,0147 euros en kilogrado de la uva blanca en la Denominación de Origen La Mancha y 0,0153 euros en Valdepeñas, hasta los 0,0159 euros el kilogrado para la uva tinta de La Mancha y los 0,0189 euros en Valdepeñas.
''Mientras los precios han descendido, los costes de producción han aumentado considerablemente, limitando cada vez más la rentabilidad de las explotaciones y poniendo a los productores en una complicada situación'', lamentan desde la organización agraria.
También para el representante de UPA este es el principal problema para el viticultor, algo que afirma no entender. ''Las circunstancias de este año son buenas para que haya buenos precios, y al menos se cubran los costes'', asegura José Manuel Delgado, quien comenta que el pasado año había muchas existencias de vino, ''pero este año no''. Con todo, los productores recuerdan que los precios aún no se han generalizado y esperan una modificación al alza.
La producción en la Unión Europea se mantiene estable
La Unión Europea seguirá siendo el referente vitivinícola mundial en la presente vendimia. España, Francia e Italia son los principales productores y comercializadores de vino, concentrando la mitad de la cosecha de todo el planeta. Según el presidente del Comité Consultivo de Vino de la Unión Europea y responsable sectorial de COAG, Alejandro García-Gasco, las cifras en el territorio comunitario se van a mantener estables y similares a la campaña 2009/2010, cuando se obtuvieron 163,6 millones de hectolitros. No obstante, García-Gasco pone en relieve la creciente competencia de los llamados países del nuevo mundo, tales como Australia, Chile, Argentina o Sudáfrica.
Sí se espera, sin embargo, un fuerte recorte en el cuarto productor europeo, Alemania, de hasta un 30 por ciento, debido a las heladas de la primavera.
Los españoles emigran a Francia
Es casi una tradición. Cuando llega el mes de agosto, son muchos los españoles que deciden emigrar durante algunas semanas a la vendimia francesa. Según la Federación de Industria y Trabajadores Agrarios (FITAG) de UGT unos 14.500 trabajadores españoles (de los que más de 10.000 serán andaluces) se van a desplazar en la presente temporada al país vecino, unos 500 más que en 2010. ''Durante los años previos a la crisis, unos 11.000 temporeros emigraban a la vendimia francesa, pero desde 2008 el campo absorbió una parte del paro de la construcción y la cantidad de vendimiadores ha aumentado un 24 por ciento desde entonces'', apuntan desde el sindicato.
Asimismo, hay que tener en cuenta en este crecimiento las ventajosas condiciones laborales del país galo. Como informa FITAG-UGT, la remuneración mínima de un temporero en Francia es de nueve euros la hora.

